El viaje de un vistazo
Tipo de viajeViaje con amigos, grupo pequeño
Nivel de energía5
Tipo de actividadesTuristeo, visitas
Número de días3
Incumbe a…Arquibuuur
Belenbuuur

Este viaje a Cartagena nace de dos amigos que se conocen de toda la vida, pero nunca han hecho un viaje juntos.

La llegada y la pintura de Kraser

La noche de llegada he de destacar la pintura de Kraser en la escalera de caracol, obviamente quedé fascinada, ya que parece que estás sumergida en el mar.

Imágenes 1 y 2: Pintura de Kraser. Imágenes propias.

Un paseo por Cartagena

El primer día arranca con un Free Tour. Ya iréis conociéndome y os daréis cuenta de que, en viajes cortos, no hay actividad que más me guste que un Free Tour divertido. Consigo que me tiren datos sobre la ciudad como los caramelos en la cabalgata de reyes y mi cuaderno y boli actúan como los paraguas colocados del revés de las abuelas más experimentadas.

Hace unos años ya visité Cartagena, y me llamaron la atención los obeliscos que coronan la zona del puerto. Aquí pude saber que representan las ciudades de Roma y Cartagena, ya que Cartagena como muchos sabréis fue ciudad romana. Su interés quedaba en la cercanía al mar y la posibilidad de defensa desde la montaña.

Imagen 3: Esquema del puerto de Cartagena. Elaboración propia.

Dentro de un montón de datos que anoté para en un futuro realizar la visita detallada, quedaron curiosidades como la existencia de las rejas de pecho de paloma, cuya forma abombada en la parte inferior representa el “pecho palomo” de los nobles de la época y la silueta de los vestidos.

Imagen 4: Reja de pecho palomo. Imagen propia.

Sin embargo, su verdadera funcionalidad era permitir colocar a los bebés en la ventana, se decía que de este modo se acostumbraban al frío. Lo que se dice hacer fuerte al sistema inmunitario, vamos.

El Castillo de la Concepción

La primera visita oficial fue al Castillo de la Concepción, subiendo a través del ascensor que incluye la entrada. Dos personas con vértigo en una estructura así es un tema curioso.

Imágenes 5 y 6: Vistas desde el ascensor al anfiteatro y estructura del ascensor. Imágenes propias.

Desde el castillo pudimos ver las obras del anfiteatro, mejor dicho, las excavaciones, que todavía no está abierto al público.

El Teatro Romano

Y mi fascinación absoluta, aquello que ya visité hace años, el Teatro Romano. Es curioso conocer el por qué de su buena conservación, ya que es debido a las construcciones posteriores. La estrategia fue enterrarlo y utilizarlo como “cimiento”, lo que permitió que quedara protegido de la erosión natural.

Imágenes 7, 8 y 9: Teatro romano. Imágenes propias.

La construcción de la Iglesia de Santa María la Mayor invade en un lado la construcción del Teatro Romano, es por ello que a día de hoy vemos la entrada a la iglesia en la parte superior del teatro.

Imagen 10: Croquis situación Teatro Romano e Iglesia de Santa María la Mayor. Elaboración propia.

Es en 1960 cuando se establece la ley que obligará a la conservación de los restos romanos. En este momento es necesario contratar a expertos que determinen la actuación en cada uno de los edificios con fachadas históricas que componen la ciudad.

El Teatro Romano quedó sepultado hasta el año 1988, cuando el derribo de una vivienda para la creación del museo de artesanía descubre restos de mármol de Carrara italiano. Esto confirmó lo que los escritos ya adelantaban: Cartago Nova había sido una ciudad romana con los edificios básicos: Teatro y Anfiteatro.

Se realiza “a la griega”, es decir, aprovechando el terreno para crear el graderío. En su composición mezcla el mármol travertino rosado y el mármol de Carrara, con capiteles de arenisca de mala calidad.

Imagen 11: Imagen general columnas (y Javi). Imagen propia.

Se disimulaba la falta de calidad con color e imitaciones al mármol.

El Museo del Teatro Romano

Algo que no podía quedar sin visitar es el Museo del Teatro Romano, del arquitecto Rafael Moneo. Los dos viajeros que nos encontrábamos allí somos dos loquitos por la cultura romana -creo que habernos criado junto a Segóbriga tiene algo que ver-, por lo que no podía faltar esta visita.

Imágenes 12 y 13: Elementos del museo. Imágenes propias.

Tras una serie de datos que se encuentran en mi cuaderno y los cuales si desarrollo darían para medio tema del libro de historia, un dato que me fascinó sobre la situación de Cartago Nova, fue conocer su época de crecimiento por el cuerno de vidrio. Era un elemento utilizado para tomar vino y de un solo uso. Este elemento da señal del auge del comercio en Cartagena y el poder adquisitivo. Por cierto, el cuerno es de un solo uso.

Imagen 14: Cuerno de vidrio. Imagen propia.

El Foro Romano y la transformación de la ciudad

Al día siguiente, sabiendo ya cómo funcionaba este viaje, no podía faltar la visita al Foro Romano. Se encuentra en el barrio del molinete, un barrio humilde, pesquero, con muy mala reputación en los años 70. Se lucha por disolverlo, y comienzan los trabajos arqueológicos. No se encontraron restos de la Edad Media, ya que esta zona quedó extramuros, sin población.

Imagen 15: Croquis Foro Romano Cartagena. Elaboración propia.

Sobre el desarrollo de la ciudad, en el siglo XIII se construye el Arsenal Militar, que provoca el cierre de la bahía de Cartagena, quedando una especie de estanque, donde el agua estancada comienza a provocar condiciones de insalubridad.

Imagen 16: Representación de la bahía de Cartagena en el siglo XVIII. Elaboración propia.

En el siglo XIX se deseca y se comienza a edificar, dando lugar al ensanche.

La historia de Cartagena no puedes resumirla en estas pocas líneas que yo le dedico ni en un fin de semana. Además, es una historia descubierta y estudiada muy recientemente, por lo que, aunque ya he ido dos veces, sé que tendré que volver para descubrir los avances de todas las investigaciones.

Despedida en Cabo de Palos

Este viaje termina en el Faro de Cabo de Palos, con unas vistas impresionantes y una tranquilidad digna de una siesta.

Faro de Cabo de Palos. Fotografías propias.