En Belenbuuur es necesario que exista un “cuaderno de viaje”, ya que en físico existe, pero también es la mejor manera de contaros la experiencia que en otros medios puede quedarse escasa. Así que, ¡Comenzamos!

El viaje de un vistazo
Tipo de viajeFamiliar, incluido 4 patas
Nivel de energía3
Tipo de actividadesDeportivas, turisteo, visitas
Número de días4
Incumbe a…Arquibuuur
Belenpuuur
Belenbuuur

Introducción a esta tabla: Me la acabo de inventar, su objetivo es dar un vistazo rápido sobre el tipo de viaje para que puedas determinar si te interesa (espero que lo leas de todos modos), y así tener un resumen chulo que por supuesto podré actualizar o volver a inventarme en el futuro.

Primera parada: Anento y el Castillo de Montearagón

El viaje a Huesca parte desde Valencia, con una primera parada en el Cañón de Anento (Zaragoza). Un paraje con rutas que me quedan pendientes de descubrir, pero sí puedo afirmar, que perfecto para un descanso en coche y un almuerzo rápido.

Imágenes 1 y 2: Cañón de Anento. Fotografías propias.

La primera visita es al Castillo de Montearagón (Quicena, Huesca) con visita guiada por 8€. Algunos datos de la edificación:

  • El castillo se construye entre los siglos XI y XIII.
  • Se construye para conquistar el territorio musulmán.
  • La torre Albarrana es puramente militar, se accede a través de la ventana, soltando la escalera.
  • El fin de este castillo es la compra de una familia adinerada que acaba vendiendo su roca.
  • Finalmente es expropiado y por peligro de derrumbe se entierra, de tal modo que a día de hoy se trata de una ruina consolidada, sin restaurarse, pero se realizan trabajos de mantenimiento.
Imágenes 3, 4, 5, 6 y 7: Castillo de Montearagón. Fotografías propias.

Ordesa y una parada en Torla

Al día siguiente nos preparamos para la visita del Parque de Ordesa y Monteperdido (Huesca), el autobús para el acceso al parque se toma desde Torla por un precio de 6€. La ruta por el parque se inicia desde la pradera, donde hay una zona de descanso. Realizamos la ruta de las Cascadas del Estrecho, tomamos esta decisión al viajar en familia (incluido el de 4 patas), con poquita preparación previa. - Sabia decisión porque a la vuelta de este viaje a uno de los miembros le estaba esperando un infarto, por suerte, salió todo bien-.

Imagen 8: Ruta indicada por la organización del parque. Cascada del Estrecho.

Fuente: Ruta de la Cascada del Estrecho Fecha: 30/08/2026

Es una ruta sencilla, pero hay que ir preparados siempre: Ropa adecuada, agua, protección solar… Y una cámara -como mínimo- si eres Belenbuuur.

En este recorrido puedes visitar la Cascada de Arripas, la Cascada del Estrecho, y la Cascada de la Cueva.

Imagen 9: Lo que Paula entendió como “Cascada de la Cueva”. Elaboración propia.
Imágenes 10, 11, 12, 13,14 y 15: Parque Natural de Ordesa. Fotografías propias

Y a la vuelta, aprovechamos para ver Torla, y claro, picar algunos souvenirs.

Imágenes 16, 17 y 18: Parada en Torla (Cosmo no fue un souvenir). Fotografías propias.

Fue suficiente aventura para ese día.

Canfranc, Jaca y Orós Bajo

El día siguiente era día para visitar la Estación de Canfranc. Esta estación recibía antiguamente el tráfico ferroviario internacional, pero ahora es un hotel de lujo, dejando la estación al otro lado.

Imágenes19 y 20: Estación de Canfranc. Fotografías propias.

El edificio tiene 241 m de largo -tremendo bicho-. Pudimos entrar y salir, los hoteles que se clasifican como “de lujo” me dan susto, de momento.

Nota importante: A la salida de la estación se encontraba un mercadito donde mi pecado fue el queso. Os lo hago saber para que también podáis pecar.

La siguiente visita era Jaca, -perdonad, soy de pueblo, solo podía pensar en “Mi jacaaaaa, galopa y corta el viento cuando vamos por el puerto camini-to de Jereeeez. Perdón-. La Catedral de San Pedro fue una gran sorpresa para mí. Por fuera se deja ver una imagen románica, aunque es un popurrí como suele pasar por rehabilitaciones, destrucciones, etc. Pero más allá de ello, y sin ser yo muy de religiones, la sensación al entrar en ella es inesperada. La oscuridad bañada de la luz que muy intencionadamente deja pasar, llega a rozar lo tenebroso. Disfruté muchísimo y con mucho respeto la visita, más bien, el paseo en ella.

Imágenes21, 22 y 23: Catedral de San Pedro, Jaca. Fotografías propias.

La Ciudadela se nos ha quedado en pendientes, pudimos verla por el exterior, pero se nos complicó un poco. Recordad: Viaje en familia incluido el de 4 patas.

Aunque lo que nos esperaba es una de esas pausas que a mí me gustan. Nos dirigimos hacia Orós Bajo para bañarnos en su presa. No llegamos a recorrer el camino hacia la cascada, pero desde luego, os recomiendo una paradita con baño incluido en este paraje.

Como siempre: Respetando el entorno natural, sin masificarlo y recogiendo la basura que llegamos. La naturaleza nos acoge, pero es el hogar de otros seres vivos. Cuidémoslo.

Un paseo por Huesca

Último día, para visitar Huesca. La primera parada (aunque lo pillamos cerrado) fueron los Ultramarinos La Confianza, los ultramarinos más antiguos de Europa.

Imagen 24: Ultramarinos La Confianza, Huesca. Fotografía propia.

La siguiente parada fue en el Monasterio de San Pedro. En el Castillo de Montearagón ya nos adelantaron que aquí se encontraban los restos funerarios que anteriormente se encontraban en el castillo. Lo mejor de esta visita fue María Luisa, una mujer que conocimos y con la que continuamos coincidiendo en el resto de visitas. Ella nos contó una leyenda bastante curiosa:

Cuando el rey Alfonso I “El batallador” muere, el rey Ramiro, hasta entonces religioso en Montearagón, es llamado a reinar. Sin embargo, nadie le hace caso.

Al pedir este ayuda, se le sugiere cortar todas las flores del jardín, y que esta acción se comunique a los nobles que se estaban sublevando.

En uno de los encuentros de ellos, el rey acudió y cortó la cabeza de todos los que “querían sobresalir”.

La cabeza del cabecilla se utilizó en la campana de la catedral, y el sonido pudo llegar a todos los rincones.

Imágenes 25, 26 y 27: Monasterio de San Pedro, Huesca. Fotografías propias.

Así salimos del monasterio para acudir a la Catedral de Huesca. En el camino pasamos por un colegio donde unos michis callejeros esperando su comida, aparentemente una colonia felina de la que obviamente me enamoré.

Imagen 28: Colonia felina en Huesca. Fotografía propia

La vista a la Catedral incluye el Museo Diocesano y la Torre de la Catedral.

El museo alberga:

  • Parte del retablo de plata de la catedral.
  • El retablo de alabastro del castillo de Montearagón.
  • Pinturas medievales de colores vivos, perspectivas forzadas y temas aleatorios de la iglesia.

La catedral es gótica, con unas capillas muy diversas entre sí. La sensación en ella es siempre de ser chiquitita.

La puerta en el exterior me ha dado un vago recuerdo a Cuenca. La torre tiene unas vistas preciosas de la ciudad.

Imágenes 29 y 30: Catedral de Huesca. Fotografías propias.

Hemos coincidido de nuevo con Maria Luisa. Nos ha contado esta vez que era muy raro ver retablos de plata en España. Como la corona aragonesa “descubrió” América, el metal que recibían de allí lo utilizaban para pagar a Europa.

Las coincidencias con Maria Luisa, sin duda, fueron lo más bonito de la visita. Conversar con ella, e incluso llegar a hablar a nivel personal y descubrir algunas coincidencias.

Un viaje precioso donde pude disfrutar de la naturaleza, los animales y la arquitectura.

¡Nos leemos en el próximo Cuaderno de Viaje Belenbuuur!